Ducha de Lujo
Bautizarse en las frescas y espumosas aguas del Iguazú, es una experiencia alucinante. Para ello el viajero debe acercarse todo lo que pueda a los saltos del lugar. Sentir el rugido de las imponentes cascadas cayendo a escasos metros de donde se encuentra, empaparse íntegramente, y atravesar los arco iris diseminados en las desembocaduras de las cascadas, es una sensación única que hay que experimentar para entender. Luego, puede recorrer los senderos hasta la Estación Cataratas. Allí podrá subir al trencito ecológico que lo conducirá hasta el inicio de las pasarelas de la Garganta del Diablo, desde donde parte un floating que lo conecta con la intimidad de la naturaleza del Río Iguazú Superior.